El ejercicio un hábito necesario

Son varios los beneficios que se obtienen al ejercitarse, no dejes pasar más tiempo...

Por Antonia García Gómez*

No tengo tiempo para hacer ejercicio. El gimnasio o parque quedan lejos de la casa. Se requiere de ropa especial para ejercitarse. Estoy gordo (a), ¡qué vergüenza que me vean! Soy descordinado(a) y me pierdo en las clases de aeróbicos. En el salón de pesas me da pena que me vean porque la mayoría son gente con un buen físico. Estoy esbelta (o) no requiero de hacer ejercicio...

Estos y otros son los pretextos para no iniciar un hábito tan saludable como el ejercitarse, pero ¡anímate!, ya que obtendrás mayores beneficios que los pretextos que te puedas  poner para comenzar hoy.

Ayuda a que nuestro país en el tema de salud, no esté en los primeros lugares a nivel mundial por su alto nivel de población enferma. ¡Se responsable y actúa ya!

Se dice que se pasa por tres etapas para  lograr el hábito del ejercicio. Estas son: 

Primera etapa: no se está tan seguro (a) de querer practicar una actividad física, por lo que se le da largas al asunto... La motivación deberá ser el saber de los beneficios fisiológicos y psicológicos que se obtendrán. Esta etapa es la más difícil de pasar, así que mantente firme en tu propósito. 

Segunda etapa es la de mejoría. El haber logrado metas impuestas, será el impulso para seguir a la siguiente etapa. 

Tercera etapa deberá ser más motivante continuar con la actividad física, ya que se habrán visto los resultados del ejercicio practicado. 

Es importante mantenerse y no aburrirse. Esto se podrá lograr ejercitándose alternativamente, es decir practicando diferentes actividades que pueden ser en un mismo día, por semana, por mes o por año que además ayudarán a que siempre la rutina sea efectiva al no acostumbrar al cuerpo a una sola actividad.

Si ya estás dentro ¡felicidades! Haber tomado esta decisión mejorará tu salud considerablemente.

Puntos importantes que no se deben olvidar:

  • Calentar el músculo, prepararlo para la actividad física.

  • Al finalizar el ejercicio estirar para dejar al músculo o músculos en su tamaño natural.

  • Aprender la técnica correcta de la ejecución del ejercicio. En el área de pesas el saber el nombre del implemento que se utilizará y el músculo a ejercitar. En la práctica de aeróbicos de salón, saber aterrizar y marcar correctamente los pasos, así se lograrán mejores resultados y pocas probabilidades de lesionarse a corto o largo plazo.

  • Acostúmbrate a inhalar y exhalar correctamente, esto ayudará a oxigenar los músculos

  • Saber en qué rango de entrenamiento se está trabajando. Esto quiere decir saber la intensidad a la que estás ejercitándote para lograr el objetivo que persigues que puede ser: eliminar grasa corporal, obtener resistencia o fuerza...

Lo que siempre deberás tener presente:

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