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Engorda sin miedo
Tanto el subir como bajar de peso, es
cosa sería. No hay que tomarlo a la ligera...
Por Ana Cecilia Becerril*
Siempre
se nos ha hablado de dietas para adelgazar, pero se nos ofrecen pocas
dietas para engordar. Hay gente,
aunque escasa, que tiene el problema de que adelgaza a la menor provocación.
Para este tipo de personas es un martirio dejar de comer, porque en ese
momento bajan de peso.
Existe la idea
de que para corregir una pronunciada delgadez, en condiciones óptimas de
salud, basta con la ingestión indiscriminada de postres, dulces y
alimentos ricos en grasas y carbohidratos. Dicha creencia es totalmente
falsa; más bien deben incluir en su dieta alimentos cuyas propiedades
lentifiquen la digestión para una mejor asimilación de los nutrientes.
Todas
estas ansias por querer ganar o perder peso son propiciadas según
numerosos estudios científicos por erróneos ideales de belleza o por
el inentendible afán de aceptación que impregnan la sociedad y la
educación actual.
Engordar
sobre todo si se quiere hacer equilibradamente no quiere decir que se
dé carta abierta para sentarse ante una mesa llena de pasteles, postres,
alimentos ricos en grasas o en carbohidratos. El secreto de aumentar de
peso de manera sana está en incluir en la dieta cotidiana cada uno de
los grandes grupos alimenticios.
Pero
cómo engordar de manera sana
La delgadez en
un individuo sano tiene que ver con una predisposición genética y un
adecuado funcionamiento metabólico que aprovecha eficientemente los
nutrientes. Estas personas tienen un escaso número de células grasas en
el organismo, razón por la cual el intestino absorbe menos grasas y no se
produce un aumento de peso. La constitución delgada por naturaleza, más
común en el sexo femenino, lleva implícito un funcionamiento orgánico
normal. Por el contrario, la de carácter patológico supone una
anormalidad funcional que se refleja en una disminución de la energía
necesaria para desarrollar sus actividades.
Los delgados
por naturaleza suelen tener grandes dificultades para aumentar de peso
mediante el consumo de alimentos, por lo que necesitan del apoyo de un
profesionista de la nutrición.
Pero
si se desea engordar proporcionalmente hay que combinar la dieta con
ejercicios. Es muy importante señalar que ninguna dieta, sea para
engordar o rebajar, debe hacerse a la ligera. En muchos casos las personas
que experimentan con regímenes comentados en revistas o artículos periodísticos
han puesto en peligro su armonía corporal y su metabolismo, por lo cual
estos programas alimenticios siempre deben hacerse bajo estricta supervisión
médica.
Además
conforme pasa el tiempo, en el ser humano el metabolismo y el gasto energético
se hacen cada vez menores, porque el cuerpo desarrollado por completo
internamente no lo requiere. De hecho, para hacer el cálculo de consumo
de calorías se toman en cuenta, además de la estatura y el peso, la edad
de la persona.
Esto
se hace porque mientras aumenta la edad baja la ingesta calórica, ya que
disminuye el gasto energético del metabolismo basal.
De
igual manera, cabe resaltar que como todos los organismos no funcionan
de la misma forma en muchas ocasiones las dietas que mandan algunos
especialistas para subir de peso logran exactamente lo contrario, por lo
que entonces hay que estudiar a fondo qué es lo que sucede, y revisar si
el problema es más complejo.
Hay
quienes deben su escaso peso no a la herencia genética ni a su acelerado
ritmo de vida, sino a severos padecimientos hormonales. En estos casos, se
recomienda un estudio a nivel endocrino, pues según sus palabras este
tipo de problema usualmente se relaciona con el funcionamiento de la
tiroides y las hormonas que segrega.
Si se insiste
únicamente con los alimentos de alto contenido de grasa, la o el paciente
puede arriesgarse a desarrollar a largo plazo aterosclerosis, hipertensión
arterial, cálculos renales y hepáticos.
El tipo de
dieta dependerá de la cantidad de peso que se desea subir y basta con
recomendarle un estilo de vida más tranquilo o disminuir la actividad física
y el incremento calórico deberá
ser progresivo, además se les puede administrar suplementos alimenticios.
Junto con la
dieta, el ejercicio es un aliado para las personas flaquitas, porque les
ayuda a quemar grasa y aumentar proporcionalmente la masa muscular que es
a final de cuentas el objetivo a lograr, puesto que el aumento de peso
deberá de ser en base a la masa magra (músculo) para mantener un balance
nutricional óptimo.
Con apoyo
profesional, se irán ganando kilos de forma gradual hasta alcanzar el
peso ideal.
Existen
recomendaciones que pueden contribuir a acelerar el proceso:
-
Comer sin prisa
-
Masticar bien y
lentamente los alimentos
-
Seleccionar
alimentos nutritivos y energéticos
-
Reposar después
de comer para permitir una buena digestión
Una persona subirá de peso cuando consume
más calorías de las que gasta. Para lograr esto, es necesario saber la
cantidad de calorías que se gastan diariamente.
También es necesario que saber la cantidad de calorías que hay en los
alimentos corrientes.
Cuando una persona es constitucionalmente
delgado, con algunos kilos por debajo de su peso, y esto es producto de
sus hábitos y no por realizar dietas de adelgazamiento no controladas, se
produce un balance y adecuación metabólica que les permite una vida
totalmente normal y sin desnutrición.
El secreto para
aumentar de peso de manera sana es sencillamente incluir en la dieta todos los grupos de alimentos que van a proporcionar los nutrientes
necesarios para el adecuado funcionamiento del organismo.
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