Osteoporosis: tratamiento 

La prevención sigue siendo lo mejor para evitar enfermar...

Por María Inés Balbuena*

La nutrición participa en la patogenia, la prevención y el tratamiento de la osteoporosis, se conoce con certeza la importancia de los siguientes factores: calcio, vitamina D, proteínas y calorías. El fósforo, ciertos oligoelementos (manganeso, cobre y zinc), y las vitaminas C y K están involucradas en términos generales en la salud ósea, pero su participación en la osteoporosis es menos segura. Por supuesto las céluas óseas dependen tanto de la nutrición total, incluidas todas las vitaminas y los oligoelementos, como muchos otros tipos de células o tejidos. Sin embargo, la masa ósea y la resistencia ósea actuales, dependen de la actividad celular en un periodo de muchos años, y por ende, las deficiencias nutricionales agudas, aunque sin duda, alteran la competencia celular actual, tienden a ejercer escaso efecto sobre la resistencia ósea global, que es nuestra preocupación.

Calcio:

El calcio es el principal catión del mineral óseo. El hueso constituye una reserva muy grande de nutrientes de calcio que, en el curso de la evolución adquirió una función estructural secundaria, la resistencia ósea varía según la segunda potencia aproximada de la densidad ósea. En consecuencia, toda disminución de la masa ósea provoca una reducción correspondiente de la resistencia ósea. Si bien las reservas están destinadas a ser empleadas en épocas de necesidad, esta utilización sería normalmente transitoria. La extracción sostenida de las reservas determina su depleción y reduce la resistencia ósea.

En 1994, la Conferencia de Consenso de los Institutos Nacionales de Salud, estimó que la ingesta de calcio óptima para el crecimiento y el mantenimiento del adulto era de 800 a 1000 mg/día durante la infancia, de 1200 a 1500 mg/día de los 12 a los 24 años, de 1000 mg/día de los 25 años al momento de la deprivación de estrógenos o los 65 años (lo que llegase primero) y de 1500 mg/día, de ahí en adelante.

La profilaxis se practica satisfaciendo las recomendaciones con alimentos naturales (principalmente productos lácteos descremados, cuajada de leche de soya, algunas verduras verdes (brocoli, espinacas, ejotes) y algunos crustáceos (almeja, macarela, ostión, salmón, sardina y camarón)

Hormonas sexuales:

Las mujeres posmenopáusicas deben de tratarse con hormonas de reemplazo especialmente estrógenos.

Bisfosfonatos:

Estos agentes actúan de manera inhibiendo la resorción ósea inducida por el osteoclasto, deben tomarse cuando menos 30 mintuos antes de los alimentos con agua simple, el Alendronato 10 mg/día, ha probado ser eficaz para aumentar la densidad ósea y reducir el riesgo de fracturas.

Moduladores selectivos del receptor de estrógeno:

El raloxifeno 60 mg/día por vía oral, puede usarse en mujeres posmenopáusicas en vez de estrógenos, la densidad ósea aumenta casi 1% en 2 años en las mujeres posmenopáusicas frente a aumentos de 2% con reemplazo de estrógenos.

El pronóstico es bueno para la prevención de la osteoporosis posmenopáusica si se inicia tempranamente la terapéutica con estrógeno y se mantiene durante años.

Las medidas para prevenir la pérdida progresiva de masa ósea son más eficaces que el tratamiento de la enfermedad clínica.

* Dra. Ma. Inés Balbuena
Cédula Profesional: 2252251
Teléfono consultorio:
5446-2366

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