Productos para bajar de
peso:
mitos y realidades
Alimentación
balanceada, ejercicio y voluntad, la
"magia" que te hará lograr tu peso ideal...
Por
Ana Cecilia Becerril*
A
pesar de las enormes críticas llevadas a cabo, fundamentalmente por la
PROFECO, los reclamos sobre la magia de los productos adelgazantes sigue
siendo alarmante por lo que hay que desconfiar de cualquier producto que
prometa:
-
Perder
peso sin hacer ejercicio y sin dejar de comer
-
Perder
peso mientras se duerma
-
Perder
7 kilos en 7 días
-
Contener
una sustancia que devoradora de las grasas
Lo
único que permiten perder estos remedios es nuestro dinero y, hasta el
momento, para desilusión de muchos, lo único que realmente hace perder
peso es conseguir un balance energético negativo de energía.
Adelgazar
o, mejor dicho, eliminar el sobrepeso es una medida saludable; más aún
cuando, desgraciadamente, la obesidad se ha convertido en una enfermedad
cada vez más frecuente en los países desarrollados y hasta los no
desarrollados. La obesidad ya no representa una clase social y el estar
gordito tampoco implica salud y bienestar y mucho menos un gordito no es
simpático.
Sin
embargo, no hay que confundir la salud con la estética de la moda y menos
aún tolerar que la buena intención del médico o de los profesionales de
la salud se vea sobrepasado por una seudociencia comercial que en muchos
casos lleva graves riesgos para la salud.
La
finalidad principal, en definitiva, es la de concientizar a todas las
personas de que el proceso de adelgazamiento debe no sólo ser definido y
controlado por un médico experto, sino que no existen recetas, productos
o “sistemas milagro”, que no dan resultados.
Existen
actualmente numerosas consultas diarias por la inquietud, acerca de
productos, clínicas, métodos diagnósticos y sistemas de adelgazamiento
que, además de poner en grave riesgo la salud de las personas que se
someten a ellos, son también un fraude al consumidor.
Tristemente,
la lista de estos productos es interminable, pues para algunos empresarios
oportunistas el adelgazamiento se ha convertido en un excelente negocio
que juega con el desconocimiento científico de las personas, pone en
muchas ocasiones en peligro su salud y genera comportamientos sociales que
llevan, por ejemplo, a la anorexia y otras enfermedades. Además de que la
libre expresión en prensa, radio y televisión, les ha permitido tener el
control total de la atención hacia sus productos “milagro”.
Existen
temporadas altas como, al inicio de año y antes de vacaciones de verano,
fechas clave para este bombardeo de publicidad contra la obesidad. Los
excesos navideños y la exhibición del cuerpo en playas y durante el
verano son los argumentos comerciales. La publicidad se viste de ciencia
con argumentos incomprensibles para el público en general, pero vacíos
de experiencia clínica controlada. Y todo vale para atraer las esperanzas
y los recursos económicos de las personas con sobrepeso hacia el ansia de
adelgazar.
Cierto
es que son muchas las personas que logran perder kilos con estos métodos
e incluso en ocasiones muchos kilos en poco tiempo. Pero el adelgazamiento
se realiza en la mayoría de los casos a costa de masa muscular y no de
grasa, así como el provocar una desnutrición y de sacrificios económicos
y personales que generalmente concluyen en la frustración del famoso
“rebote”.
Lo
que deben saber las personas con sobrepeso es que sólo hay una forma de
adelgazar saludablemente:
-
una
dieta equilibrada definida y controlada por un médico experto,
-
ejercicio
y
-
un
cambio definitivo en los hábitos de vida
-
Cualquier
otro tipo de tratamientos modeladores, clínicas estéticas o en spas,
ayudarán a lograr tu meta mucho más pronto
Mientras
se espera la solución mágica, la pérdida de
peso y la ganancia de masa muscular requieren más que eso.
Una
dieta baja en calorías, ejercicio y cambios en los hábitos de la
alimentación son la mejor manera de perder peso y ganar en tamaño
muscular.
Pero
lo más importante es la satisfacción de auto superación y de haber
logrado lo que ninguno de los suplementos te ofrece, que mediante tu
esfuerzo y voluntad, lograste tus propósitos y llegaste a la meta, de
mantener un peso ideal saludable.
*Dra. Ana Cecilia
Becerril Sánchez Aldana