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El
riñón, la magia de desechar (1/3)--
enfermedades
comunes
qué es un cálculo / su desarrollo
qué lo forma / prevención expulsión
Por
Ana Cecilia Becerril*
Los
riñones son responsables de eliminar los desechos del cuerpo, regular el
equilibrio electrolítico y estimular la producción de glóbulos rojos.
Son dos órganos que forman parte del sistema urinario. Se
encuentran situados en la parte posterior del abdomen, uno a cada lado de
la columna vertebral. Están rodeados de tejido graso y se extienden entre
la onceava costilla y la treceava vértebra lumbar.
El riñón de un adulto pesa unos 170 gramos, tiene unos 12 centímetros de longitud y
6.5 de ancho.
Estos
órganos son los encargados de eliminar de la sangre los
productos nocivos y, junto al resto del sistema urinario,
eliminarlos del cuerpo mediante la orina.
Los
riñones actúan como filtro de productos de desecho, productos químicos
nocivos, líquidos innecesarios para el organismo, etc. Tras pasar por el
filtro de los riñones la orina va desde estos, a través de un largo
tubo llamado uréter, hasta la vejiga, donde es almacenada hasta que se
elimina mediante la orina.
Cada
riñón filtra cerca de mil 700 litros de sangre por día y concentra líquido
y residuos en 1 a 3 litros de orina por día. Debido a esto, los riñones
están más expuestos a sustancias tóxicas en el organismo que ningún
otro órgano; por lo tanto, son altamente susceptibles a lesiones.
También elaboran sustancias que ayudan al
control de la presión arterial y que regulan la formación de los glóbulos
rojos.
Sus
enfermedades comunes
¿Qué
es una piedra (o cálculo) de riñón?
Una
piedra o cálculo renal está formado de un material duro y cristalino
formado en el riñón o en el tracto urinario. El tamaño de estas piedras
puede variar de uno milímetro a varios centímetros de diámetro. En
algunos casos, aparece una sola piedra y, en otros, más de una.
Normalmente, afecta a personas de más de treinta años y, en general,
aparece con mayor frecuencia en los hombres que en las mujeres.
Las
piedras de riñón normalmente provocan la aparición de sangre en la
orina (muchas veces invisible al ojo humano, sólo detectable por medio de
análisis microscópico de la orina) y dolor en el costado, en el abdomen
o en la región inguinal. Se dan en una de cada veinte personas alguna vez
durante sus vidas son, por tanto, bastante habituales.
Cuando
se forma una piedra pequeña en el riñón, puede desprenderse y salir al
exterior junto con la orina sin provocar dolor. Pero, si la piedra es
mayor, puede quedarse atrapada en uno de los uréteres, en la vejiga o en
la uretra. En este caso puede quedar bloqueado el flujo de orina y causar
un dolor intenso, este cuadro de dolor se llama cólico nefrítico.
Een la mayoría de los casos, no es posible
averiguar las causas precisas de la aparición de estos cálculos. No
obstante, el desarrollo de piedras en el riñón se relaciona con la
disminución de la cantidad de orina producida por beber poca cantidad de
líquidos o el incremento de la excreción de elementos que forman
piedras como calcio, oxalato, xantina o fosfatos.
Existen factores
predisponentes genéticos y ambientales
(relacionados con las costumbres dietéticas, por ejemplo).
Los síntomas
de las piedras de riñón habitualmente, las piedras de riñón causan
dolor, que suele comenzar de forma repentina, es muy intenso y de
temporalidad intermitente, no mejora cambiando la posición, y se extiende
por la espalda, hacia debajo del costado y la ingle. Casi siempre se
acompaña de nauseas y vómitos. En general, los síntomas más habituales
son los siguientes:
-
Episodios
intermitentes de dolor en la zona de los riñones cada pocos minutos
-
Dolor
que aparece en la espalda, bajo las costillas
-
El
dolor dura horas o días
-
El
dolor desaparece si se elimina el cálculo con la orina
-
Generalmente
se acompaña de nauseas y vómitos
-
Puede
aparecer sangre en la orina
-
El
color de la orina puede ser oscuro o turbio
¿Qué
factores facilitan el desarrollo de las piedras de riñón?
Algunos
de los factores que predisponen a padecer esta enfermedad son ingerir
pocos líquidos, realizar ejercicios continuados sin beber lo suficiente,
tomar medicamentos que causan un incremento del ácido úrico o padecer
gota (artritis hereditaria por exceso de ácido úrico en la sangre).
Otros factores son la disminución en el volumen de orina por
deshidratación o exceso de calor, una dieta inadecuada con demasiado
calcio o con carencia de calcio, una historia familiar de piedras de riñón,
consumo excesivo de alcohol, reposo en cama durante un largo periodo.
El
contenido de los cálculos puede ser:
-
Oxalato
cálcico
-
Fosfato
cálcico
-
De
la mezcla de ambas sales que es la composición más frecuente de los
cálculos. Las causas de su producción pueden ser una o varias a la
vez (beber poca agua, exceso de calcio en las comidas o por herencia
familiar)
-
Los
cálculos de ácido úrico
son menos frecuentes y se producen cuando la orina se acidifica. Estos
cálculos no se ven en la radiografía (no son radiopacos), por ello
para observarlos se precisa la aplicación de contrastes o la ecografía.
-
Los
cálculos de fosfato amónico magnésico,
son muy agresivos por crecer muy rápidamente, se suelen asociar a
infecciones renales.
-
Los
cálculos de cistina
aparecen en la infancia si existen enfermedades asociadas con
alteraciones del metabolismo de la cistina.
Complicaciones
que pueden ocasionar los cálculos renales aparte de los dolores que
habitualmente se derivan de la presencia de piedras en los riñones o en
el sistema urinario en general, pueden aparecer otros síntomas derivados
de las complicaciones. Por ejemplo, al descender las piedras por los uréteres
se puede producir una obstrucción que podría derivar en una infección,
o en daño para el riñón que podría requerir su extirpación quirúrgica.
Asimismo, esta infección se puede extender a la sangre (sepsis).
¿Cómo
se previenen los cálculos renales?
Una de
las soluciones en la que coinciden más médicos es la más simple: beber
agua suficiente para que la orina salga clara.
Algunos médicos pueden pedir al paciente que introduzca ciertos cambios
dietéticos, que deben ser personalizados. En ocasiones es preciso
complementar el tratamiento con medicamentos.
Se
realiza el tratamiento del dolor sobre todo en el cólico nefrítico,
mediante analgésicos, aumento de la ingestión de agua, dieta blanda y
reposo.
En la
mitad de los casos el cálculo se expulsa antes de 15 días, y en la mayoría
antes de los 2 meses.
Si
la expulsión no se da espontáneamente se puede realizar:
-
Litotricia
extracorpórea con
ondas de choque. Mediante este método se rompen los cálculos en
pequeñas fracciones que se pueden expulsar más fácilmente (eficacia
del 90%)
-
Endo-urología.
Se realiza una punción en la espalda a la altura de los riñones o
por los conductos urinarios (uretra, vejiga, etc.)
-
Cirugía.
Solo se realiza ante el fallo de los demás sistemas de tratamiento.
Las
medidas preventivas son necesarias ya que la mitad de las personas que han
sufrido un cálculo, vuelven a tener otro antes de 10 años.
-
Ingerir
3 litros de líquido diarios
-
La
alimentación equilibrada y variada
-
Evitar
las infecciones urinarias y tratarlas si aparecen, correctamente.
segunda
parte
*Dra. Ana Cecilia
Becerril Sánchez Aldana
Médicina
General y
Medicina Estética
curriculum
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