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Anorexia, la
enfermedad de la belleza
La
anorexia es la pérdida del apetito o falta de deseo de comer, ésta
constituye un síntoma destacada en una amplia variedad de
trastornos intestinales y extraintestinales, pero como síntoma
aislado poseé escaso valor diagnóstico.
No se conocen bien los mecanismos
por los cuales se modifican el hambre y el apetito en los
distintos estados patológicos. La ingestión de alimentos está
regulada por dos centros hipotalámicos: un "centro de
alimentación lateral" y "un centro de la saciedad
vetromedial", este último inhibe al centro de la alimentación
después de una comida, dando lugar a ala sensación de la
saciedad. El péptido cerebro-intestinal "colecistocinina
(CCK)" parece poseer un efecto de saciedad y puede estar
implicado en la regulación del comportamiento alimentario.
La anorexia se observa
habitualmente en enfermedades del tubo digestivo y del hígado, así
como otras enfermedades pueden causarla como por ejemplo,
hepatitis viral, cáncer gástrico, insuficiencia respiratoria,
insuficiencia cardiaca, algunas endocrinopatías como enfermedad
de Addison, enfermedades de la tiroides, etc. Algunos medicamentos
como los antihipertensivos, los diuréticos, la digital y los
analgésicos narcóticos pueden causar anorexia.
A menudo, esta enfermedad se
acompaña de trastornos psicógenos, como la depresión y puede
ser consecuencia de un trastorno emocional, aburrimiento o
exposición a visiones, olores o pensamientos desagradables.
Anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa es un
trastorno de la alimentación que se manifiesta en mujeres jóvenes
previamente sanas, en las que aparece un miedo paralizante a
engordar. La población de riesgo está formada sobre todo por
mujeres blancas de clase media o alta. Este transtorno es raro en
mujeres de raza negra u orientales y casi nunca se observan en
varones.
En el síndrome de anorexia
nerviosa. El objetivo de la enferma se alcanza sobre todo mediante
una radical restricción de la ingesta calórica cuyo resultado
final es la emaciación. Se admite este trastorno es expresión clínica
de una obsesión psicológica primaria por el peso corporal.
Prevalencia:
Los cálculos sobre la
prevalencia de la anorexia nerviosa oscilan entre el 0.4 y el 1.5
por 100 000 habitantes.
Diagnóstico:
Durante muchos años, el diagnóstico
se basaba en los criterios de Feighner y Cols en los cuales se
encuentra:
- Pérdida de peso del 25 al 15%
del peso ideal o esperado
- Miedo intenso a ganar peso o
engordar a pesar del peso excesivamente bajo
- Trastornos en la forma en que
se tiene conciencia del peso, tamaño o forma del cuerpo
- Comienzo antes de los 25 años
- Distorsión de la actitud
hacia la comida, los alimentos
- Ausencia de enfermedad clínica
- Ausencia de otro trastorno
psiquiátrico
- Al menos dos de las
manifestaciones siguientes:
- Amenorrea
- Vello tipo lanugo
- Bradicardia (pulso en
reposo de 60 latidos por minuto)
- Períodos de
hiperactividad
Etiología:
La
causa de la anorexia es desconocida, aunque se ha defendido la
existencia de una alteración funcional primaria del hipotálamo,
las alteraciones hipotalámicas asociadas desaparecen con el
aumento de peso.
También los aspectos culturales
son importantes en la anorexia: la búsqueda de la salud y la
esbeltez es una poderosa fuerza en la moderna sociedad occidental
y puede reforzar el miedo a la gordura en pacientes con anorexia
establecida o hacer que los casos limitados entren de lleno a la
enfermedad. También la profesión puede desempeñar un papel
importante, como por ejemplo las bailarinas desean un peso
corporal menor 10 veces superior al de la población general,
asimismo los deportistas, especialmente los corredores suelen
buscar una disminución de grasa corporal con niveles muy bajos de
un siete por ciento.
Cuadro clínico:
Anorexia nerviosa: Suele comenzar
antes o inmediatamente después de la pubertad, aunque puede
presentarse más tarde. A menudo son físicamente activas y es
frecuente que sigan programas de ejercicios ritualizados, las
comidas suelen ir seguidas de frenéticos ejercicios gimnásticos.
Los pacientes suelen presentar episodios de gula, asimismo
amenorrea, estreñimiento, intolerancia al frío, bradicardia,
hipotermia, hipotensión. La grasa corporal es indetectable y los
huesos protuyen a través de la piel. Piel seca y escamosa y suele
ser amarilla a causa de la carotinemia (visible sobre todo en las
palmas de las manos). A menudo suele existir un aumento del vello
corporal muy fino similar al lanugo (vello de los bebés) aunque
también existe hirsutismo (vello más grueso en mayor cantidad y
grosor). Las glándulas parótidas pueden estar aumentadas de tamaño,
el edema de piernas y el crecimiento de las parótidas da a la
cara un aspecto relleno.
Entre las anomalías analíticas
se puede observar anemia y leucopenia (disminución de células
blancas en sangre), niveles de caroteno elevados; si la nausea, el
vómito y el uso de laxantes son importantes, puede producirse una
hiperazoemia prerrenal, se altera la capacidad de concentración
del riñón posiblemente a causa de la poca respuesta a la hormona
antidiurética. El colesterol plasmático está a veces elevado,
pero los niveles de triglicéridos no aumentan, y la tolerancia a
la glucosa es normal.
Otras alteraciones son los
niveles bajos de inmunoglobulinas G y M, la función inmunitaria
está conservada en general y son raras las infecciones graves. El
hierro y la seruloplasmina son normales aunque disminuye la
captación del hierro. Existen varias alteraciones endócrinas,
los niveles basales de hormona luteinizan y la estimuladora de folículo
son bajos cuando la pérdida de peso es intensa. Estos hallazgos
justifican al menos en parte la amenorrea. La menstruación
retorna al ganar peso.
En las mujeres con anorexia
nerviosa se produce una disminución de la densidad ósea cuyo
mecanismo se cree radica en la deficiencia de estrógenos.
Complicaciones:
Los pacientes con anorexia
nerviosa pueden sufrir una muerte súbita secundaria a una
taquiarritmia ventricular, el riesgo de muerte aumenta con pérdida
de peso mayor del 35%, probablemente a causa de la deficiencia
protéica. Como no existe un depósito de reserva protéico, el
descenso de la masa magra provocado por la inanición produce una
alternación de las enzimas y estructuras celulares esenciales.
Pronóstico:
La evolución de la anorexia
nerviosa es variable, alrededor de la mitad de los pacientes
acaban recobrando un peso normal. Un 20% mejora pero sigue
teniendo un peso inferior al normal, un 20% sigue anoréxica, un
5% es obesa y un 6% muere.
Tratamiento:
No existe un tratamiento específico
para la anorexia. El intenso temor a engordar unido a la alteración
de la percepción que dan lugar a una sobreestimación del tamaño
corporal provoca una poderosa resistencia al tratamiento. Los
beneficios de la actuación psiquiátrica son escasos pero se han
llegado a utilizar algunos medicamentos antidepresivos con éxito
como la imipramina y la fenelcina.
La atención general por parte de
un médico comprensivo, logra más resultados que una terapia
psicológica formal, el explorar frecuentemente a la paciente para
comprobar las variaciones del peso, la dieta, y los patrones de
ejercicio moderadas. A menudo es necesario establecer metas para
que periódicamente se vayan cumpliendo.
Hay que proporcionar a la
paciente un cuadro tranquilo pero realista de los peligros de la
inanición, incluida la muerte súbita, para lograr en conjunto
dar una esperanza de vida a la paciente, así como una vida normal con una felicidad razonable. El médico tiene que ser
percibido no como un enemigo o un sustituto paterno, sino como un
consejero y compañero en el conflicto.
En el plan terapéutico debe
incluirse instrucción acerca de la nutrición, terapéutica
ocupacional, trabajo de grupo y de familia. Las complicaciones con
comitantes se van resolviendo de acuerdo al aumento de peso de la
paciente.
El tratamiento de las pacientes
con un síndrome de anorexia es una tarea a largo plazo, llena de
fracasos y que requiere perseverancia por parte de la paciente, su
familia y el médico.
Sugerencias:
- Hacerse un estudio completo
por lo menos cada año para detectar a tiempo ésta y otras
posibles enfermedades
- No diagnosticarse. Consultar
al médico
- No automedicarse
Dra. Ma. Inés
Balbuena
Cédula Profesional: 2252251
mariaines@aerobicos.com.mx
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