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Los
endulzantes y sus componentes: ¿para toda la familia?
Los
hay nutritivos y no-nutritivos
Por
Montserrat Atisgárraga Serra*
Con
respecto a los endulzantes la posición de la “American Dietetic
Association” es la siguiente: Los consumidores pueden disfrutar
sanamente una variedad de endulzantes nutritivos y no-nutritivos
cuando estos se consumen con moderación y dentro del contexto de una
buena dieta.
Hay
dos tipos de endulzantes: los nutritivos y los no nutritivos.
Los
nutritivos: Azúcar
(ej. azucares refinadas, jarabes, glucosa, dextrosa, miel, lactosa,
etc.) y alcoholes del azúcar (sorbitol, manitol, maltitol y xylitol).
La sacarosa y la
fructosa son los azucares o carbohidratos nutritivos que se encuentran
naturalmente en los alimentos. La sacarosa está compuesta de
glucosa + fructosa.
La fructosa es un
componente de la sacarosa y está presente en las frutas. La elevada
ingestión de fructosa tiene implicaciones en la salud
gastrointestinal, en el control glicémico y en el metabolismo de lípidos.
Los beneficios de
los endulzantes nutritivos es que proveen energía (4 Kcal/g), sin
embargo este beneficio puede convertirse en desventaja, ya que podemos
caer fácilmente en excesos de energía promoviendo la aparición de
obesidad. Tienen una respuesta a la insulina rápida (sobre
todo la glucosa) por lo que deben ser evitados por las personas diabéticas.
Por otra parte al ser carbohidratos son altamente carigénicos.
Los alcoholes del
azúcar se pueden categorizar como sustitutos del azúcar. Dan menos
energía y poseen amplios beneficios en la salud. Los azúcares-alcoholes
como el sorbitol, maltiitol y xilitol se encuentran en algunas
frutas y moras. Dan menos calorías que el azúcar normal y son
utilizados en la tecnología de alimentos como en el caso del
chocolate Canderel. Un consumo excesivo puede tener efectos laxativos.
Los
no-nutritivos o de alta intensidad o bajos en calorías:
Sacarina, Aspartame, acesulfame-K, sucralosa.
Son una forma de
disfrutar un sabor dulce con reducción en la energía y con una baja
respuesta glicémica (azúcar en sangre). Pueden ser útiles en el
control de peso, control
de la glucosa sanguínea y en la prevención de caries dentales.
La FDA ha aprobado
4 endulzantes no nutritivos y los regula como aditivos en los
alimentos: sacarina, aspartame, acesulfame potásico (acesulfame K) y
sucralosa.
Sacarina:
Es
el más antiguo de los endulzantes. Es 300 veces más dulce que el azúcar.
No aporta energía, ni es metabolizado en nuestro cuerpo, se excreta
en la orina y no se acumula en tejidos.
Tiene un sabor metálico,
es estable a altas temperaturas y se produce a partir del
metil-antronilato, el cual se extrae y se purifica a partir de las
uvas.
Puede
ser consumido por toda la familia y por personas diabéticas.
La
ingestión diaria máxima aceptable (IDA), significa el consumo diario
aceptado durante todos los días de la vida. Para la sacarina es de 50
mg/día. Las marcas que
conocemos que contienen sacarina son: Sweet n’ Low y Sugar Twin.
Aspartame:
Dipeptido. 200 veces más dulce que el azúcar. Las enzima digestivas
lo hidrolizan hasta convertirlo en ácido aspártico, fenilalanina y
metanol. Da 4 kcal/gr. Por su intensidad y poder endulzante se dice
que no da calorías. (la cantidad es mínima).
En 1981 lo aprobó
la FDA para algunos usos (azúcar de mesa, cereales, gelatinas,
pudines, etc.). En 1996 fue aprobado para todo uso tanto en alimentos
como en bebidas. El aspartame es aprobado por más de 100 naciones.
Se adiciona a más de 6,000 productos, desde alimentos,
productos para uso personal, productos farmacéuticos, etc.
Se han llevado a
acabo una serie de diferentes estudios en los que se ha demostrado su
inocuidad.
El aspartame se
desdobla con una exposición prologada al calor y pierde su poder
endulzante.
LA IDA es de 50
mg/kg en EU y 40 mg/ kg. en México. En general los altos consumidores
de aspartame no consumen más del 6% del IDA.
Productos que lo
contienen: Canderel, clight, be light, cocacola light, entre otros.
Los productos
endulzados con aspartame deben llevar la siguiente leyenda:
“Fenilcetonuricos: Contiene fenilalanina”.
Los fenilcetonúricos
son un grupo extremadamente reducido de personas con un muy poco
frecuente desorden genético que les impide metabolizar adecuadamente
la fenilalanina, cualquiera que sea su origen. La Fenilcetonuria es
una enfermedad congénita, heredada, no transmisible, la cual se
detecta al momento del nacimiento con una simple prueba sanguínea y
por ser hereditaria no puede ser adquirida con la edad ni por
contagio.
El aspartame no es
un carbohidrato y por lo tanto no modifica los niveles de glucosa
sanguínea ni de insulina. Toda persona que padece diabetes, sea o no
insulino-dependiente, puede gozar del dulce sabor de los productos
endulzados con él. Por esta razón el Aspartame es recomendado por la
Federación de Asociaciones Mexicanas de Diabetes, la Asociación
Americana de Diabetes (ADA) y la Federación Latinoamericana de
Diabetes (ALAD), entre otras.
El aspartame puede
ser consumido por toda la familia.
Acesulfame-K:
Es 200 veces más dulce que el azúcar. Es estable al calor. Aumenta
el potencial endulzante de otros endulzantes y disminuye el sabor
amargo que pueden dar algunos de estos productos.
No provee energía
y no es metabolizado en el cuerpo. Se excreta en la orina sin cambios.
Fue aprobado en 1988.
Puede ser consumido
por toda la familia y por personas con diabetes.
Se usa en mezclas.
Como en Canderel o cocacola Light.
Sucralosa:
Es 600 veces más dulce que el azúcar. No provee energía, no se
absorbe y se excreta en la orina prácticamente sin cambios.
Estabilidad frente al almacenamiento y a altas temperaturas. Se deriva
de la sacarosa (azúcar de mesa) a través de un proceso que sustituye
selectivamente tres átomos de grupos hidroxilo (OH) con tres átomos
de cloro (Cl) en la molécula de sacarosa. Los átomos de cloro crean
una estructura estable. El organismo no la descompone ni la utiliza
para crear energía. No es identificada como un carbohidrato y no
provee energía.
Antes de ser
aprobado por la FDA ya lo era por el Departamento de salud de Canadá,
Australia, Rusia, Rumania. Además por la JECFA (Comité conjunto de
expertos sobre aditivos alimentarios), la FAO/ONU. Fue aprobado en
Abril de 1998, realizándose más de 110 estudios en seres humanos y
animales.
Puede ser consumido
por toda la familia y por personas diabéticas.
Nutrióloga Montserrat
Astigárraga Serra
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