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La
dieta
de las grasas,
¿perjudica
tu salud?
Nada
más saludable que un regimen adecuado a tus necesidades calóricas...
Por
Ma. Victoria Landa Anell*
El
deseo de adelgazar de manera rápida lleva a mucha gente a buscar
dietas aparentemente "mágicas" o “milagrosas”, las que
se ponen de "moda". En el pasillo de la escuela, en la plática
con la vecina, con el compañero de trabajo, en la reunión familiar,
o en el gimnasio, podemos escuchar toda una serie de recomendaciones
del último descubrimiento en dietas.
Los
medios de comunicación también tienen una influencia importantísima
en este tema, pues estas dietas las podemos encontrar en cualquier
revista, en la televisión, en Internet, etc. promoviendo una rápida
y eficaz disminución de peso. Por ejemplo: la dieta de la luna, la de
toronja, la de la sopa milagrosa, la de Hollywood,
la del
chicharrón o de las grasas, también conocida como dieta cetogénica
o Atkins.
Esta
dieta se caracteriza por un consumo elevado de proteínas y grasas, es
decir, no hay limites para ingerir carne, huevo, quesos maduros,
salchichas, pollo, pescado, aceites, mantequilla, crema, manteca y un
consumo limitado de hidratos de carbono (azucares) como tortilla, pan,
pastas, avena, arroz, frijoles, lentejas, papa, galletas, frutas,
verduras como zanahoria, jicama etc.
La
dieta cetogénica es una de la más populares, ya que su supuesto
“beneficio” es la perdida rápida de peso en personas que padecen
sobrepeso y obesidad. Pero “ojo” presenta las siguientes
desventajas:
- Muy
desequilibrada, ya que es rica en grasas como colesterol, grasa
saturada y elevada en proteínas, pero muy pobre en fibra. El
consumo de verduras y frutas es casi nulo, lo que puede provocar
estreñimiento.
- Aumenta el ácido
úrico
- Exceso de trabajo
para los riñones
- Posibles arritmias
cardiacas
- Carencia en
vitaminas y minerales.
- Es monótona y
elevada en costos
Cuando el cuerpo
metaboliza o "aprovecha" las grasas de los alimentos se
generan sustancias de desecho conocidas como: cetonas. Entre más grasas procese nuestro cuerpo, más cetonas se
producen. El alto contenido de grasas en esta dieta hace que existan,
por lo tanto, niveles muy elevados de cetonas (de ahí su nombre), lo
que a su vez causa un estado en el que se presenta una pérdida
significativa de agua y electrolitos. Esto da como resultado una
disminución de peso.
Los hidratos de
carbono son la principal fuente de energía para todo el cuerpo y al
no incluirlos en la alimentación es como no tener combustible para el
buen funcionamiento del cerebro, de los músculos etc. Si el cuerpo
detecta que no los tiene comienza a realizar procesos para adquirir el
azúcar (glucosa) de donde le sea posible. El mecanismo más común
para obtenerla es comenzar a consumir las proteínas de los músculos.
Este es otro factor causal de la disminución de peso, ya que
el cuerpo, por así decirlo, empieza a "comerse" su propio músculo
para generar glucosa.
Uno
de los estudios más recientes señala su eficacia en la pérdida de
peso rápida, pero otro de los problemas es con la adherencia de la
persona, es decir, la capacidad de apego y seguimiento a las dietas,
ya que una restricción tan severa de hidratos de carbono, como sucede
a menudo en este tipo de alimentación, lleva al abandono de la misma.
¡Imagínate! comer grandes cantidades de grasas y proteínas, por
ejemplo: tacos al pastor pero sin tortilla o una torta sin bolillo o
incluso un pozole sin maíz, ni pensarlo, ¿verdad? Pan, tortilla o
papas, que para muchos son alimentos supuestamente malos o prohibidos
(lo cual es un mito), en cantidades
adecuadas cubren las necesidades nutrimentales más
importantes.
En
las dietas cetogénicas está limitado el consumo de frutas, verduras y
cereales, lo que produce deficiencias de vitaminas como ácido fólico,
vitamina C y minerales, como magnesio y calcio.
Además los estudios que se han realizado son a corto y mediano plazo, debido a la pronta deserción de las
personas, por las causas arriba mencionadas.
Recientes
guías internacionales promueven que para tener un estilo de vida
saludable se recomienda una pérdida de alrededor del 10% del peso inicial, realizar
ejercicio al menos tres días a la semana, durante 30 minutos, y una
dieta balanceada. Esta consiste
en un equilibrio entre hidratos de carbono, principalmente complejos;
proteínas; grasas, preferentemente una cantidad baja de grasas
saturadas (como el colesterol) y el consumo de verduras y frutas.
Dejar hábitos como el cigarrillo, también es importante.
Por lo tanto, para “tomar al toro por los cuernos” y
aprender a tener una vida mas sana, es fundamental que nuestra
alimentación sea:
- Suficiente.
Que tenga todos los grupos de alimentos,
con los nutrimentos necesarios para cubrir los
requerimientos de acuerdo a la edad, género, estatura, actividad
física y estado de salud, a partir de las diferentes etapas de la
vida (infancia, adolescencia, embarazo, vejez, etc.).
- Variada.
Que incluya diferentes alimentos de cada grupo en las comidas, para
evitar que sea monótona.
- Adecuada.
Debe ser al gusto de la persona y compatible con sus
costumbres.
- Equilibrada.
Comer todos los alimentos con moderación para que la dieta
sea completa y apetitosa.
- Inocua.
No debe implicar riesgos a la salud, es decir que sea higiénica, sin
excesos y carencias.
La finalidad es que
las personas tengan una alimentación apropiada y una buena salud,
para así disminuir
el riesgo de padecer enfermedades físicas, como problemas
cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión arterial, cáncer de
colon entre otras. Y evitar problemas emocionales como depresión,
ansiedad, baja autoestima, aislamiento, etc.
Conclusión
Las desventajas de la
dieta cetogénica son mayores en comparación con la única ventaja
que presenta: un descenso de peso rápido, pero tan rápido que cuando
empiezan a disfrutarlo ya estás ganando nuevamente el que se perdió.
Es comprensible que
la disminución acelerada sea muy gratificante para algunas personas,
pero es necesario detenerse un momento y pensar cual es el origen del
sobrepeso o la obesidad y si lo que se está haciendo es perjudicial o
favorable para nuestra vida. Hay muchas dietas, que van y vienen, como
la cetogénica. Sin embargo, lo más importante es modificar los malos
hábitos de alimentación que se tienen, para abordarlos de una manera
adecuada y responsable. La
clave para tener un peso saludable radica en conocer nuestro
cuerpo, cambiar a favor de nuestra salud esos malos hábitos,
descubrir lo placentero y beneficioso de la práctica del ejercicio.
De esta manera la pérdida de peso será gradual, permanente y sin
riesgos para la salud integral.
Lecturas
recomendadas:
- Diet,
insulin resistance, and obesity: Zoning on Data for Atkins Dieters
Living in South Beach. The journal of clinical endocrinology &
metabolism. 2004; 89(9):4197-4205
-
Successful
long-term weight loss with aMediterranean style diet in a primary
care medical centre. Asia
Pacific Journal of Clinical Nutrition ( 2004) 13 (Suppl) S139
-
Dieta
cetogénica: fundamentos y aplicaciones clínicas. Form
Contin Nutr Obes 2002;5(2):72-81
-
Comparison
of the Atkins, Zone, Ornish, and LEARN Diets for Change in Weight
and Related Risk Factors Among Overweight Premenopausal Women: The
A TO Z Weight Loss Study: A Randomized Trial. JAMA.
2007;297:969-977
*Lic.
Nut. Victoria Landa Anell
DISANA
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