La
distribución de grasa
en el cuerpo determina el tipo
de enfermedad a padecer
Ejercítate y come
lo necesario para mantenerte saludable
Por
Montserrat Atisgárraga*
No todas las personas engordamos
igual, ya que genéticamente
estamos predispuestos a subir de peso en zonas diferentes.
Existen dos formas de
distribución de grasa, la primera es la tipo "pera" o ginecoide,
la cual se caracteriza por un aumento de grasa en la parte de la cadera
y en muslos, este tipo de distribución es muy común en las mujeres y
fomenta la aparición de celulitis en la parte baja de los glúteos, así
que para estos casos el hacer una actividad física como bicicleta o
escaladora es de mucha utilidad. Por otro lado, el hacerse masajes en la
parte posterior de los muslos con la yema de los dedos haciendo círculos
hacia arriba, mejora la circulación y por lo tanto ayuda a combatir la
piel de naranja.
El otro tipo de obesidad es el tipo
"manzana" o androide, en este tipo la distribución es
principalmente en la zona central de cuerpo (abdomen y pecho). Las
personas con este tipo de obesidad presentan problemas para respirar
adecuadamente ya que la grasa ejerce la presión intravisceral. Este
tipo de distribución aumenta el riesgo a sufrir enfermedades
cardiovasculares.
No existen dietas para bajar zonas específicas
que sean eficaces, lo ideal es trabajar esas zonas con ejercicios específicos
junto con una dieta baja en calorías.
¿Por qué no puedo seguir una dieta?
"Estoy
harto de comer verduras", "mi cuerpo me pide chocolates",
"odio el ejercicio", "soy un(a) gordito (a) feliz" son muchos de los
pretextos que decimos para justificar nuestro sobrepeso o la ansiedad
que provoca eso mismo.
El secreto de llegar a nuestro peso ideal
no está en la luna, en los jugos de naranja tibios ni mucho menos en
trajes para sudar y “derretir la grasa”. La forma adecuada de llegar
a tener una buena composición corporal es comer bien; es decir, el
consumir todos los alimentos pero en menor cantidad, cuidando sobre todo
las grasas y los azúcares refinados, y esto apoyarlo con una actividad
física y practicarla de forma regular, pero... esto no trae resultados
rápidos y
la disciplina es un tanto difícil para la mayoría de las personas.
El reto está en formar un estilo de vida
saludable, donde se deben de cambiar hábitos alimenticios, evitar el
sedentarismo y disminuir o anular el consumo de tabaco y alcohol y tener
una actitud positiva ante la vida, esta es la receta para vivir sano y
feliz.
*Nutrióloga
Montserrat Astigárraga Serra
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